El Real Madrid levanta su decimocuarta Champions

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El Real Madrid se ha proclamado campeón de la Champions League 2021-22 tras derrotar al Liverpool por 0-1 en la final, celebrada en Saint-Denis (París)

Los blancos suman así su decimocuarta ‘Orejona’ y firman el doblete tras la conquista de la Liga hace unas semanas, además de la Supercopa de España que lograron en enero.

El Santiago Bernabéu ya tiene la ‘Decimocuarta’ en sus vitrinas. El Real Madrid afianzó su reinado en Europa tras derrotar al Liverpool (0-1) en la final y levantar una Champions que encumbra un gran año para los de Carlo Ancelotti. Los blancos celebran su tercer título en cinco meses, después de llevarse a casa la Supercopa de España y la Liga.

Los blancos lo pasaron mal en el arranque del encuentro. El Liverpool fue una apisonadora que solo se atascó en las manos de un inmenso Thibaut Courtois. El belga fue, con diferencia, el mejor del partido. Dejó cuatro o cinco intervenciones de gol que desesperaron a Salah y Mané.

Pese al gran inicio ‘red’, los ‘merengues’ resistieron e incluso marcaron antes del descanso, pero el gol de Benzema fue anulado con mucha polémica. El que sí valdría sería el de Vinicius en la segunda mitad. El brasileño fue al sueño para remachar un centro-chut de Fede Valverde que acabó valiendo una Champions.

El camino hacia la final de París puede recibir mil y un adjetivos menos fácil, cómodo y sosegado. Sí lo fue en la fase de grupos, donde se paseó y acabó como líder con cinco puntos de ventaja sobre el Inter de Milán. Pero también fue capaz de lo peor: el novato Sheriff tomó el Santiago Bernabeú para firmar la única derrota ‘merengue’ en la primera fase. Antes, un gol de Rodrygo ‘in extremis’ le había dado el triunfo a su equipo en el Giuseppe Meazza. Se repuso el Madrid tras el varapalo de los de Transnitria y ya no fallaría más. Goleó (0-5) al Shakhtar Donetsk en Ucrania y también venció, aunque con más apuros, en la vuelta. El Madrid se tomó la revancha como visitante ante el Sheriff (0-3) y firmó el liderato de forma matemática al imponerse al Inter en la última jornada (2-0).

Pero esa tranquilidad desapareció del mapa en las eliminatorias. Y es que la épica y el gen blanco que une remontadas y noches mágicas en el Bernabéu se dieron tres festines de campeonato en octavos, cuartos y semifinales. El PSG fue la primera víctima. En París, el Madrid fue un juguete en manos de los locales, que, sin embargo, solo pudieron deshacer el 0-0 con un gol de Kylian Mbappé en el tiempo añadido. En la vuelta, la lógica invitaba a ver a los de Mauricio Pochettino ya en cuartos cuando, de nuevo Mbappé, hacía el 0-1 y ponía la eliminatoria casi imposible para los ‘merengues’. Pero solo casi. En solo 17 minutos, Karim Benzema se sacó de la manga un ‘hat trick’ que dejó al PSG, ese equipo más parecido a uno de videojuego que a uno real, en la cuneta.

Repitieron resultado los blancos en cuartos, esta vez ante el Chelsea, en Londres. Y también con tres tantos del francés. Y la relajación que les dio ese colchón casi les cuesta la eliminación. Pero de nuevo salió el espíritu del Bernabéu para combatir el 0-3 en la recta final. Rodrygo llevó el partido a la prórroga y Benzema (siempre Benzema) decidió en el tiempo extra.

También sería Benzema, y también en el alargue, el que resolviese en semifinales ante el Manchester City, pero el protagonista fue Rodrygo. La ida, una locura con mejor sabor para el que perdió, acabó con un 4-3 que, tras el gol de Mahrez en el 73′, obligaba a los blancos a hacer dos para forzar la prórroga. El 0-1 seguía luciendo en el marcador cuando solo faltaba un minuto. Pero entonces, y con la sensación de que las pilas épicas ya estaban gastadas, el brasileño marcó dos goles en dos minutos y Benzema provocaría y marcaría el penalti que llevó a los ‘merengues’ a París.

Los culpables de la ‘Decimocuarta’

Cuando un equipo levanta los dos títulos más importantes en una temporada, el mérito suele ser global. Es casi imposible que, a lo largo de todo un curso, no tengan su cuota de protagonismo buena parte del plantel. También lo ha sido así en el Real Madrid, si bien hay varios nombres propios fácilmente detectables que han brillado sobre el resto.

La defensa cumplió, con grandes noches de Alaba y Militao y ratos brillantes de Nacho, pero no ha sido la base del éxito. Carvajal complicó las cosas con algunos errores no forzados que maquilló con una recta final de año a un nivel más parecido al que se le presupone. Pero esas grietas que aparecieron, sobre todo en las idas de las eliminatorias, fueron solventadas por Thibaut Courtois. El belga, del que se recuerda aún ese penalti parado a Messi en París, sostuvo a su equipo con paradas tan repetidas como meritorias en los peores momentos. En la medular, la clave del éxito pasado del Madrid, también ha habido peros. Casemiro y Kroos han rendido mejor otros años, aunque la varita de Modric sí salió a escena cuándo y cómo tenía que salir. Pero, sin duda alguna, el ataque ha sido el factor diferencial para la gran campaña ‘merengue’.

Karim Benzema. Él ha sido el gran culpable de los éxitos. Rodrygo irrumpió en los momentos importantes para salir en las fotos más lujosas, pero siempre anduvo el francés por ahí tanto para el papel de protagonista absoluto como el de compartido. Sus dos ‘hat tricks’ ante PSG y Chelsea, así como los dos tantos decisivos en la prórroga en cuartos y ‘semis’, han sido claves para ver al Madrid, de nuevo, en lo más alto del Olimpo europeo. Vinicius también tiene su parte de culpa. Marcó y zarandeó a las defensas rivales, si bien se quedó un escalón por detrás que sus dos compañeros de ataque.

Mención aparte merecen Carlo Ancelotti y sus balas en el banquillo. El italiano apostó todo al rojo cuando desechó casi por sistema las rotaciones esta temporada, pero supo meter el músculo y el aire necesario en los momentos más delicados. Ahí aparecieron y cumplieron sobremanera los Camavinga o Fede Valverde, jugadores que, además de contribuir a la ‘Decimocuarta’, han dado el golpe en la mesa necesario para prometer un futuro próximo más que ilusionante en el Santiago Bernabéu.

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